El crecimiento espiritual no fue diseñado para vivirse en soledad. Necesitamos personas que nos conozcan de verdad — que puedan escucharnos, confrontarnos con amor, orar por nosotros y caminar junto a nosotros.
Esta herramienta no evalúa la calidad de otras personas. Te ayuda a reconocer en qué lugar estás en cuanto a acompañamiento, confianza, reciprocidad y discipulado.
Tiempo estimado: 3–5 minutos.